¿Quién podría pensar que he entrado allí a ligar, que mi fin era otro que simplemente darme a conocer al mundo laboral? Parece difícil de imaginar, pero alguien lo ha hecho.
Bueno, pensándolo mejor quizá no lo haya imaginado. Seguramente sabía que no estaba conectada para tontear, que a lo mejor me molestaba su actitud; probablemente contemplaba la posibilidad de encontrarse de pronto ante un chat vacío, pero tenía que intentarlo. Total, quizá picara y todo, a lo mejor conseguía algo. Da igual que no fuera el momento – ni por supuesto el lugar – indicado; da igual que obviamente yo no estuviera en Linkedin para conseguir una cita; al fin y al cabo soy una mujer, y a lo mejor esta vez sonaba la flauta.
Linkedin, Hello talk, incluso Wallapop. No existe una plataforma similar en la que haya entrado sin que me haya ocurrido esto. Tarde o temprano, siempre surge alguien que con cualquier excusa pretende ligar conmigo. Unos son más sutiles que otros, no todos caen en comentarios machistas que colman el vaso, pero siempre es evidente lo que quieren, y siempre me hacen sentir igual de mal.
Reconozco que en alguna ocasión, harta de estas situaciones, he intentado evitarlas cambiando mi foto de perfil por otra en la que no saliera yo. Sé que no debería de hacerlo, que hombres como ellos no se merecen que yo me moleste en cambiar de ese modo la manera en la que quiero presentarme al resto de la plataforma, pero la desesperación a veces te hace actuar así. Sin embargo, no funciona: esas conversaciones siguen llegando, los molestos piropos e insinuaciones continúan molestándome, no puedo contar las veces que he tenido que bloquear a un usuario por propasarse de ese modo.
Parece que hoy en día, tener nombre de mujer en una red social es una invitación a que intenten ligar contigo, incluso en plataformas que no sirven ni de lejos para tal fin.
No soy la única, he sido testigo de numerosos casos idénticos en conocidas a mi alrededor: compras en Wallapop, conversaciones en Linkedin. No nos salvamos de esta tendencia de buscar conquistas incluso donde obviamente no se van a encontrar.
Lamento concluir esto, pero no puedo verlo de otra forma. Actualmente no es fácil ser mujer en una red social, sea la que sea, porque incluso en la menos esperada nos veremos obligadas a soportar esa situación que, creedme, es terriblemente desagradable.
No es tan difícil de entender: ya existen redes sociales para ligar, y si no nos encuentras en ellas será porque no buscamos eso. Así que por favor, la próxima vez que nos veas en cualquier otra plataforma ahórrate el intento, no queremos escuchar más insinuaciones ni piropos fuera de lugar.
Estoy aquí, sí; soy mujer, por supuesto; pero no, no quiero ligar contigo.