martes, 8 de julio de 2014

La pequeña.

Todos esperan su llegada. Todos quieren ver a la pequeña.
Ella es luz y alegría que ilumina todo cuanto la rodea. Cuando viene, el pueblo se llena de color, feliz de volverla a ver corriendo por la calle con sus oscuras trenzas al viento, riendo y sonriendo a cualquiera en su camino, insuflando vida al lugar.
Cuando cruza la puerta de la casa de sus abuelos, estos dejan de ser ancianos y se vuelven jóvenes como antaño. Juegan, saltan y bailan con la niña, que resuelve sus problemas y cura sus dolores sólo con mirarles.
La pequeña, cuyo nombre es el mismo que el del pueblo, es mágica. Gracias a ella, el dolor y la pena se esfuman, la paz y la alegría aparecen más nítidas que nunca. Los campos son más productivos, los pájaros cantan más alto, hace mejor tiempo y la gente es más feliz. Hay fiestas, mercados y juegos y todo es hermoso.
La quieren, y ella les quiere a ellos. Pronto vendrá, y volverá bendecirles transportando la magia a todas las casas, calles y rincones que esperan.
Que la esperan a ella, a la pequeña.

Rafaela Flores Calderón, niña.  ESQUIVEL Y SUÁREZ DE URBINA, Antonio María

Fecha de ¡Quiero conocer tu blog! y nueva entrada.

¡Hola!
Una vez más, sé que esto no tiene nada de artístico, lo siento mucho, pero os dije que anunciaría la fecha de mi entrevista en www.labibliotecadeflashia.blogspot.com y… ¡aquí está!
Será el 19 de Octubre. Queda bastante pero, la verdad, yo me esperaba una fecha más lejana así que estoy muy contenta.



También quería anunciaros que se aproxima un nuevo fan fiction de Harry Potter (no sé que tengo con esta saga. En cuanto la recuerdo un día ya no puedo parar). Estoy muy ilusionada y espero que quede tan bien y guste tanto como el primero, por eso me cuesta más de lo normal escribirlo y puede que tarde un poco en actualizar, aunque quizá escriba algo entre medias.
Esta vez no será sobre Severus Snape, sino sobre Albus Potter y su llegada a Hogwarts.
Por cierto, si aún no has leído el primer fan fiction y ahora mismo estás un poco perdido/a, puedes echarle un ojo pulsando aquí.

Muchas gracias, otra vez y siempre.

miércoles, 2 de julio de 2014

¡Quiero conocer tu blog!

¡Hola a todos!
Hoy os quiero anunciar que acabo de unirme a otra iniciativa con el fin de que mi cada vez menos pequeño blog siga creciendo.

Esta propuesta se llama ¡Quiero conocer tu blog! Con ella su creadora pretende dar a conocer nuevos blogs publicando una pequeña entrevista a sus administradores en su página: www.labibliotecadeflashia.blogspot.com
Personalmente pienso que es una iniciativa realmente original y me hace muchísima ilusión participar en ella.
En cuanto sepa la fecha en la que saldrá publicada la entrevista os lo anunciaré. Sin embargo, mucha gente ha querido unirse antes que yo y la lista de espera es larga, así que os anticipo desde ya que no será cercana y hay que ser pacientes.
Junto al contador de visitas tenéis el botón que os llevará hasta la página donde se dan todos los detalles de esta bonita propuesta.

Una vez más, gracias a todos los que me leéis y apoyáis. Sin vosotros el blog no sería cada vez menos pequeño.

martes, 1 de julio de 2014

Una señal.

Los pies me duelen y ya no me apetece caminar más, pero tengo que hacerlo.
Es noche cerrada y, aunque no hace mucho frío, el viento sopla con fuerza y me golpea y molesta. No quiero tener que dormir en un banco, hoy puede ser un infierno.
Pero, hasta ahora, bancos son todo lo que he visto. Parece que en este maldito pueblo no hay ni un rincón medianamente seguro para que un vagabundo pueda descansar tranquilo. Por lo que veo, esta gente vive en un sitio a prueba de pobres.
Pues nada, felicidades.
Espera, creo que allí al fondo hay algo. Son las ruinas de un castillo, o algo así, solo hay unos cuantos arcos y algunas murallas, pero seguro que bloquearán bien el viento. Espero que nadie lo esté usando de sala de fiestas, o de picadero.
Perfecto, no hay nadie. El lugar está vacío y es más acogedor de lo que pensé al principio: las murallas son gruesas y bastante altas y los arcos son realmente bonitos. El rincón de ahí parece muy calentito, ya tengo cama. Que me envidien los del pueblo: yo también tengo donde dormir y, además, la piedra me deja ver el cielo plagado de estrellas.
No sé a quién quiero engañar. Ahora estoy muy a gusto, pero daría mil vistas como esta por tener una cama de verdad y una llave con la que abrir la puerta de una casa, mía, si no es mucho pedir.
Estos pensamientos me deprimen y no quiero estar triste, mañana saldré e intentaré buscar a alguien que acepte pagarme a cambio de hacer chapuzas. La gente aquí tiene unos jardines horribles, esos matojos de la esquina tienen mejor aspecto, quizá esta vez vaya la vencida… ¿no?
Ojalá lo supiera, ojalá alguien ahí arriba me mandara una señal como diciendo “no te preocupes, chaval, todo saldrá bien”. Me conformo con poco: que se caiga una piedra, un soplo de viento, una estrella fugaz. Me da igual, solo pido una, una pequeñita.
¿Qué es eso? No es posible. En vez de una estrella fugaz han aparecido quinientas, el pedazo de cielo que veo desde mi rincón se ha cubierto de ellas, como si todas las que estaban hubieran decidido moverse a la vez.
No me lo puedo creer, es maravilloso, gracias.

Esta es mi señal.