miércoles, 3 de junio de 2015

La risa de Verónica.

La recuerdo pequeña, apenas una niña con la risa cantarina y la inocencia en su mirada. Recuerdo verla correr con el cabello cobrizo al viento, volviendo la vista retándome a alcanzarla; recuerdo su imaginación al jugar al escondite, la manera en que aparecía tras escondrijos en los que casi no entraba; la recuerdo leyendo sus libros de cuentos, jugando con sus cientos de Barbies, montando en esa bicicleta con la bocina rosa.
Pero recuerdo su risa, sobretodo su risa.
La recuerdo más tarde, años después, dejando de ser una niña para convertirse en un proyecto de joven mujer. Los primeros tacones, el primer móvil, cómo confiaba en mí para que sus padres la dejaran llegar un par de horas más tarde; recuerdo cómo se maquillaba en los escaparates, sus dudas, su ilusión por lo que quisiera venir.
Pero recuerdo su risa, sobretodo su risa.
La recuerdo adolescente, una hermosa joven en el mundo abierto. Recuerdo su vitalidad, sus fantasiosas ideas, su energía; recuerdo sus saludos por las mañanas, y las conversaciones sentados en el banco comiendo pipas; la recuerdo llorando por su primer novio, y lanzándose al futuro con la fuerza reflejada en sus ojos oscuros. Me recuerdo fijándome en ella, descubriendo que la amaba.
Pero recuerdo su risa, sobretodo su risa.
La recuerdo en nuestra primera cita. La recuerdo sin saber nada, sospechando en mis silencios lo que no me atrevía a decir; recuerdo su mirada perspicaz y sus labios sonrientes, recuerdo sus indirectas y sus cosquillas; la recuerdo iluminada al atardecer, su cabello brillando como ascuas, la recuerdo besándome por fin.
Pero recuerdo su risa, sobretodo su risa.
La recuerdo en nuestra boda, más bella que nunca; la recuerdo el día que descubrimos su embarazo, y en el día en que trajo a nuestros gemelos al mundo; la recuerdo en cada momento hermoso, y en cada discusión. La recuerdo como es: vital, apasionada, llena de cosas con la que enriquecer el mundo que sería mucho peor sin ella.
Pero recuerdo su risa, sobretodo su risa.


2 comentarios:

  1. Es precioso Irene, me encanta :') Como todo lo que escribes, en realidad.
    Te he nominado a un premio, si te interesa.
    ¡Un beso!

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